Ingredientes:
- 400g de patata blanca.
- 150g de cebolla.
- 70g de harina de garbanzos.
- 180ml de agua.
- AOVE y sal.
Preparación:
1.- Pelar y cortar las patatas en gajos y la cebolla en juliana (no fina) y salar al gusto. Freír en una sarten tapada con abundante aceite (1 dedo aprox.) durante 20 min. hasta que se rompan; entonces ya están hechas.
2.- Pasar a un colador para escurrir el aceite.
3.- En un bol, añadir la harina de garbanzos y agua (que no esté fria) también añadir sal al gusto; ¡batir bien que no quede grumos!
4.- Añadir al bol las patatas con la cebolla y mezclar.
5.- Calentar la sarten con una cucharada de AOVE y verter la mezcla, poner a fuego medio que se vaya haciendo sin quemarse.
Cocinar durante 8 min. aprox. por cada lado, moviendo por los bordes para que no se pegue.
6.- Dejar reposar unos minutos, para que con la calor de la sartén termine de cocerse por dentro.